Mi calendario...

sábado, 13 de marzo de 2010

Dejando volar el pensamiento...


Opuestos, antagónicos...

¿Qué es la luz?
Es el agente físico que hace visible los objetos.
Es la claridad que irradian los cuerpos en ignición.
Como el sol...
O como las estrellas....
O en combustión, como el fuego que produce una vela...
O si se quiere, en una escala un tanto mayor: una hoguera.
Su existencia depende de la existencia de estos agentes por completo. Y sabemos que a la vez ellos tienen un final, a la larga se terminan, aunque para ello deban transcurrir millones de años. Podemos deducir que la luz por lo tanto es una ilusión óptica. Es sencillamente lo que perciben nuestros ojos...
¿Ahora qué es la oscuridad?
Es la ausencia de luz y claridad para distinguir las cosas...
Pero sabemos que a pesar de todo, las cosas siguen estando allí...
Además podemos acotar que según las escrituras, en un principio, en el inicio de los tiempos sólo era oscuridad... todo era oscuridad. Quiere decir que existió y existe por si misma... Y que más, aun sigue estando allí... por lo tanto es eterna.
Entonces si la luz es una ilusión y la oscuridad es eterna: Sólo la oscuridad es verdadera.
 
Silvia.



domingo, 7 de marzo de 2010

Carnaval y cumpleaños...

Nací una tarde del mes de marzo con el calor del verano, un domingo de carnaval...
Hoy bajo un cielo tachonado de estrellas, una vez más, despierta de su sueño El Rey MomoTrayendo la magia de la alegria y el color.
Las calles se visten de fiesta, pues señoras y señores ha llegado "El Carnaval"
Hace un rato que empecé a escuchar los tambores y redoblantes de la comparsa del barrio... Los chicos se prepararon todo el año para lucirse en unas pocas noches...
Al escucharlos tuve una idea...
A modo de festejo de cumpleaños se me ocurrió compartir con todos ustedes estas bellas imágenes de las comparsas argentinas:


¿Qué tal? ¿Está bueno, no? Jaja!!
Que lindas cosas tiene mi país!!

Espero que les haya gustado.
Silvia.

domingo, 21 de febrero de 2010

Carnaval

En las calles la alegría estalla en colores
Más en su interior todo es gris y desilusiones…
Detrás de un bello antifaz su rostro esconde
Y envuelve su cuerpo entre sedas, brocatos y tules
Ella sueña que sale a la pista luciendo una sonrisa…
Mientras baila sola con la muerte apretada entre los dientes
Esta noche toda para ella es un cruel espejismo
La fantasía, la música, serpentinas y desenfreno…
Noche de lujuria y de viejos recuerdos…
La locura se desata en su mente como huracán
La colombina aun espera que su arlequín aparezca
Escapado de un cuento como esa noche de carnaval…
Él una mezcla de trovador y príncipe encantado,
Aquel burlón que un día le juró amor eterno
Y tan sólo fue una ilusión fantasmal…

Fin.
Silvia.

viernes, 12 de febrero de 2010

San Valentín


Mira…
Hay una historia
De auroras y crepúsculos
Escritos en la mirada…
De sol y de luna
Que iluminan dos almas…

 "Feliz San Valentín..."

Silvia.

martes, 2 de febrero de 2010

Futuro Incierto...



 Es noche...
Puedo ver un cielo oscuro y profundo...
Un abismo insondable de sueños inconclusos,
Una lluvia de estrellas fugaces que se dispersan
Escapando al deseo por rincones sombríos
Y en el vértice dormido del horizonte
La luna llena que tímida asoma...
Cabellos de seda... brillos de plata...
¡OH, majestuosa y pálida luna...!
¿Sabes tú que hechos maravillosos o extraños
El hado del destino me depara?
La luna tan sólo mira y calla…
Silencio... tétrico, mortuorio y profano...
Futuro incierto...


Fin.
 
Saludos mis a mis amigos blogueros!!

Silvia.

sábado, 23 de enero de 2010

Fulgor...




Un pequeño destello reza

Escapándose entre gemidos…

Saturando de luces

Hasta el cielo más oscuro…
Silvia.



jueves, 14 de enero de 2010

Apago la luz...




Apago la luz…
Me rindo sin fuerzas al descanso…
La habitación se desvanece en negrura.
Me pierdo vagando como naufrago
Entre los lóbregos túneles y laberintos
De la mansa y fría soledad…
Allí donde reina la más densa oscuridad
Y un silencio poderoso rasguña los muros
Del vacío y la quimera…
Me hundo… caigo cada vez más…
Sólo espero poder soñar.

 

Fin.
Silvia.



jueves, 31 de diciembre de 2009

Un año nuevo comienza...

Querido lector:
Un año nuevo comienza, nuevos sueños, nuevas ilusiones...
Cierra tus ojos, recuerda todo lo que te ha hecho feliz en este año que termina y sepulta todo lo demás, déjalo atrás, pues no vale la pena.
Te deseo sinceramente que todas aquellas metas e ilusiones que guardas en ese rinconcito de tu corazón se cumplan en este esperado 2010...
De lo contrario que todas las pulgas rabiosas de mil camellos egipcios infecten las partes pudendas de aquel que ose interponerse en tu camino!!!!
Feliz año nuevo!!!


Silvia

domingo, 27 de diciembre de 2009

Tiempo...




Maldito tiempo…

Que te burlas de mis peticiones
Que cuando deseo que te detengas
Es cuando más corres…
Y que cuando ansío que corras
Te eternizas en agonía de desilusiones…
Me arrebatas todo lo bello
Y me hundes en amargos dolores.
Deja de llevarte mis placeres
Y prolonga mis ilusiones…


Fin.


Silvia.


martes, 22 de diciembre de 2009

Feliz Navidad!!

Mi
Amigo:
Anímate...
Dejate llevar...
Sueña con un sueño blanco...
Sueña tu gran sueño dorado...
Sueña ese sueño de rojo pasión...
Pero nunca te rindas, nunca dejes de soñar!!!
Te dejo  a ti, mi preciado lector mis mejores deseos para esta Navidad...!!!!
Que
tengas
Muchas
 Felicidades






Silvia.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Relato nocturno...

Les dejo un relato para leer en una noche solitaria y de lluvia...
Jaja!! Aunque pensandolo bien, leanlo cuando sea...




La dama y le petit morte´...


La noche caía expandiendo su frío perfume de verdes musgos y tierra húmeda.

Una estampida desbocada de grises nubes corrían furiosas por el ceniciento cielo y ensombrecían los múltiples reflejos de agua que poblaban el solitario pavimento.
De a ratos me preguntaba si ellos, los reflejos, eran reales o sólo eran un espejismo inútil producto de mi imaginación, a raíz del cansancio que me agobiaba.
Necesitaba dormir.
Una ráfaga de viento azotó mi rostro con una cachetada invisible, como desafiándome a un duelo entre caballeros. Intenté ignorarlo y busqué un refugio con la mirada, pues una tormenta infernal se avecinaba de forma inminente.
Hacía frío... debía seguir caminando, al menos de esta forma mantendría un poco el calor de mi cuerpo.
A un costado de la ruta un pequeño bosque rompió con la desolación agreste.
Bordeando ese bosquecito y atravesando un camino rudimentario asomaba una reja antigua y oxidada, su portón estaba abierto de par en par y unos metros más allá se podía ver un edificio un poco abandonado. Pensé que el lugar podía resultar un buen refugio, al menos para pasar el aguacero y en última instancia la noche.
El viento se tornaba cada vez más fuerte y soplaba con una intensidad cada vez mayor, arremolinaba con extrema violencia las hojas resecas de los árboles, arrancándolas y haciéndolas bailotear grotescamente en el aire.
El cielo parecía partirse en dos cada vez que un gigantesco relámpago descargaba su poderío iluminando el paisaje con sus destellos.
Llegué a mi refugio a tiempo para evitar el enorme chubasco de granizo y agua, que golpeaba todo cuanto se encontraba a su paso con un poder de destrucción que realmente preocupaba.
Sentí como un escalofrío recorrió mi espalda y me invadió la extraña sensación de ser observado. Me di vuelta para estudiar con mayor detenimiento mi refugio y me di cuenta, con algo de aversión, que se trataba de un antiguo mausoleo.
Me asusté y me sentí bastante débil, quizás a consecuencia el cansancio, ya que había caminado en exceso. La verdad es que me arrepentí de no haber tenido más en cuenta los consejos de mi anfitrión al recomendarme que no me alejara demasiado y que vuelva antes del anochecer, pero me dejé llevar por el entusiasmo y mi natural descuido y terminé tontamente perdido.
Estaba reflexionando a cerca de ello cuando una piedra de granizo me golpeó en el pecho y me sacó de mis pensamientos, di un paso atrás para protegerme mejor y cuando me apoye sin querer en la puerta, ésta se movió levemente y se abrió despacio hacia adentro. La verdad es que en ese momento pensé que cualquier refugio sería bueno antes de enfrentar semejante tormenta, así es que sin mucho titubeo entré, aunque sólo me animé a dar unos pocos pasos.
De repente un relámpago iluminó por unos segundos el interior del lugar y en ese instante juro que vi a una mujer. Ahora que lo pienso, el ambiente luego de ello pareció permanecer levemente iluminado, la cuestión es que sorprendido parpadee un par de veces para asegurarme que la vista no me engañaba y comprobé que sí, ella estaba parada allí a tan sólo un par de metros, mirándome con un leve asombro reflejado en unos clarísimos ojos celestes. Un montón de preguntas afloraron a mi mente pero me había quedado sin habla.
Mi alma se contorsionó entera al oír que me llamaba por mi nombre.
Se acercó a mi con esa mirada que me mantenía hechizado y sin poder moverme, manteniéndome en un estado de asombro y belleza que se me dificulta describir.
Pronto su aliento rozó mi cuello y sentí el deseo brotar en lo íntimo de mi cuerpo y desparramarse por cada fibra. La sangre me latía con furia en las sienes y la respiración se me aceleraba como un corcel desbocado.
Sus labios de inmediato acosaron a los míos en un eclipse de lujuria.
No sé como, ni porque pero me envolvió como una especie de locura.
Sin preámbulos innecesarios y sin perdida de tiempo nos despojamos de ropajes y pudores entrando en un estado de frenesí incomparable.
Los corazones se agitaron en una desenfrenada danza volcánica que parecía fluctuar en una fantasía y una realidad extraña donde perdí por completo la noción de tiempo y lugar, hasta que todo terminó y luego se tornó oscuro. Ya no recuerdo más. Lo cierto es que tras la tormenta llegó la calma en algún momento de la noche que no supe percibir, pues al parecer entré en un sueño denso, profundo y ciego del que se podría decir que resucité tiempo después, en el momento en el cual el sol iluminaba la entrada de la cripta.
El día había llegado. Me levanté como pude, recogiendo el resto de mis ropas que quedaron desparramados por el suelo y me vestí con apuro.
Miré a mi alrededor y no encontré indicio alguno de mi amante dama. ¿Habría sido un sueño? Levanté una mano hasta tocar mi frente para comprobar mi temperatura y asegurarme de no haber sufrido una fiebre repentina, pero mi temperatura era normal. Recordé haber leído algo a cerca de lo que llaman “Le petite morte´”, la perdida de conciencia luego de la culminación del acto. Quizás me sucedió aquello, y fue cuando ella se retiró de allí, más no me importó en ese momento.
Impulsado por una especie de intriga morbosa me acerqué hasta el sepulcro para ver quien descansaba en él. Caminé alrededor buscando la cabecera y observe a través del vidrio el rostro de quien yacía en su interior.
Mi susto fue mayúsculo. La impresión que me dio tal visión me golpeó con la fuerza de un púgil y salí corriendo desesperado. Una mezcla de sentimientos se agolpaban en mi pecho.
Tal fue el horror y la aversión que sentí que juré nunca más volver a entrar a lugares desconocidos sin permiso y sin ser invitado. Lo triste es que nadie puede creer mi insólita historia. Todos me creen un fabulador o un simple mentiroso.
Yo le juro por lo que más quiera, mi querido lector que allí, en ese horrendo sitio, yacía para toda la eternidad el hermoso y pequeño cuerpo de la dama, cuyo fantasma aquella noche se había convertido en mi amante ardiente y perfecta.


Fin.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Alas

Hola amigos!!!
¿Qué tal están? ¿Como lo han pasado? Espero que bién. 
En este convulsionado mundo en el que habitamos cada día que transcurre debemos vivirlo con alegria, disfrutar de cada pequeña cosa que nos hace un poco felices. Una canción, una tarde de sol... Démosle valor a una sonrisa, una palabra, un  beso...  ya que de eso se trata la felicidad. Abracemos a nuestros seres queridos, digamos más: "Te quiero"... amemos. Coleccionemos pequeños momentos y cuando seamos viejos con los cabellos plateados y el rostro surcado de recuerdos podremos decir si en verdad hemos sido felices...  
Despleguemos de vez en cuando nuestras alas y animémonos a volar...


Alas.

 
Tus alas tristes encierran la pasión.

Bajo furtiva encubierta de sutil ternura

Que me lleva más allá de la locura

A escondidas de los debitos de la vida.

Extraño esa demencia extraña

Con que me envuelve tu presencia

Esa mezcla rara e placer y ausencia

Que me dejas cuando te vas…


 
Fin.

Silvia.