Mi calendario...

domingo, 19 de julio de 2009

Dia del amigo



Hola amigos!!!
Como todos saben mañana es el día del amigo.
Quiero decearles con todo mi afecto un feliz día y compartir con ustedes mis amigos estos momentos, con los que están cerca, con los que están lejos y con los que no están…
Con vos: el que guarda mis más íntimos secretos sin dudar, el que escucha mis sueños y me acompaña a soñar…

Un amigo, de la “A” a la “Z”:


a) Te acepta simplemente tal cual eres

b) Cree simplemente en ti

c) Te llama aunque sólo sea para decirte "Hola"

d) No se rinde contigo

e) Admira todas las partes de tu persona (incluso las partes que a ti no te gustan)

f) Perdona tus errores (aunque tu dices que no los tienes)

g) Se entrega a ti incondicionalmente

h) Te ayuda siempre aunque no lo pidas

i) Te invita a reintentarlo una y otra vez

j) Simplemente "está" contigo

k) Te mantiene cerca de su corazón

l) Te ama por quien eres

m) Hace una diferencia en tu vida

n) Nunca te juzga

o) Te ofrece su apoyo

p) Te ayuda a levantarte siempre que caes

q) Calma tus temores

r) Eleva tu espíritu

s) Dice cosas lindas acerca de ti

t) Te dice la verdad cuando necesitas escucharla

u) Te comprende

v) Te valora

w) Camina a tu lado

x) Te explica pacientemente las cosas que no entiendes

y) Grita si es necesario, cuando tú no quieres escuchar

z) Te baja a la realidad



¡Feliz Día del Amigo!
Con amor:
Silvia.

sábado, 27 de junio de 2009






¡Hola gente bonita!
Les dejo uno de mis últimos relatos para compartirlo con ustedes. Espero que les guste. Podríamos encajarlo dentro del género de terror.
En este momento me viene a la cabeza una vieja serie de televisión que veía mi mamá cuando yo era chica, algunos tal vez la recuerden, se llamaba "La dimensión desconocida". Recuerdo que me daba mucho miedo y a pesar de que me mandaban a dormir me escondía detras de la silla de mi vieja y la miraba igual. Jeje! Todavía recuerdo la musiquita de la presentación... Lo mismo me pasaba con "Invasores" Hoy me parecen de risa, es que el género del terror ha cambiado mucho con el tiempo.
Quiero agradecer a aquellos que me dejan comentarios, me encanta recibir sus palabras, y a aquellos que todavía no se animan: “¡Háganlo! “ ¡Vamos anímense!

Tres golpes en la puerta.


Estaba acurrucada en un sillón junto al calor piadoso del hogar, leyendo un tenebroso relato de esos que deja sin aliento cuando en la puerta de calle la celosía sonó con tres fuertes golpes de llamada.
Miré el reloj de la pared entre asombrada y temerosa. Las agujas marcaban las doce de la noche. Me costaba creer lo rápido que había transcurrido el tiempo para mí cuando estaba tan inmersa en la lectura.
Intenté convencerme de que nada había sucedido, ya que era imposible recibir una visita a tales horas. Seguramente, pensé, se trata de una jugarreta de mi imaginación, pero al rato otros tres golpes se dejaron oír y esta vez sonaron aun más fuerte.
Sopesé las posibilidades de que alguien quisiera jugarme una broma o quizás sea una urgencia que requiera mi ayuda.
Al fin, respirando hondo y tomando algo de coraje me dirigí hacia la puerta.
Teniendo la mano sobre el picaporte y a punto de abrir recordé la promesa.
Aquel engendro de maldad y odio había prometido venir en mi busca justo cuando el infierno se lo llevó. Él murió sin más y a mi me llegó el alivio. Por entonces no di crédito a sus palabras.
Espié por la mirilla y la negra noche pareció tragarse todo alrededor.
No tuve más remedio que abrir la puerta.
Las tinieblas liberaron lentamente el horrible cuerpo putrefacto de mi enemigo. Se acercaba a mí como flotando en el aire, sin mover los pies… a decir verdad sin mover un solo músculo.
Un terror irracional y diría hasta animal me recorrió la espalda en toda su extensión. Sólo la imagen de su rostro deformado viéndolo llegar desde el cementerio que se ubica al pie de la colina me paralizó el cuerpo y hasta el pensamiento.
Me pareció oír como a lo lejos resonaba un campanario.
Las luces de la casa se apagaron de golpe y el resplandor del fuego que crepitaba en el hogar se extinguió poco a poco.
El augurio de la muerte había venido a golpear mi puerta.
La amarga, fría e inevitable verdad me devoró como una famélica llama.

Fin.
Silvia.

martes, 2 de junio de 2009

Destino.




¿Qué tal amigos?
Hoy voy a hablarles del destino. Según La Real Academia Española: es el hado, la fuerza que se cree obra sobre los hombres y los sucesos. Un encadenamiento de sucesos considerado como necesario y fatal.
Existe una vieja discusión (y mucha tinta y saliva se ha derramado por ella) acerca de si el destino está escrito en el libro sagrado de la vida, si nacemos con un determinado objetivo inamovible, así como también el momento en el que nos llegue la muerte, o si cada uno de nosotros va construyendo su propio destino en base a las acciones, o más bien las elecciones que tomamos a cada paso, entonces poseeríamos cierto dominio sobre él. Todo depende de nuestras creencias religiosas o la falta de ellas. Y vos mi querido lector: ¿Qué opinas?
Lo cierto es que la vida posee miles de historias que alimentan la ávida imaginación del escritor. Éste como un mago o un alquimista las toma prestadas, las gira, las da vuelta, las mezcla y las transforma en un relato nacido de su mente. He aquí una muestra de ello:




Accidente.

Gastón y Laura eran un joven matrimonio que trabajaba y vivía en la vertiginosa Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Esa jornada, regresaban de haber pasado unos días en la estancia de los Urquiza, una familia amiga. Habían llegado hasta allí porque fueron invitados a la fiesta de bodas de la hija del dueño de casa, de esta forma combinaron sus pequeñas vacaciones con el acontecimiento.
Era domingo y viajaban en su automóvil por la ruta y a pesar de faltar bastante para el ingreso a Capital se presentaba muy congestionada.
La hora pasaba y la fila de vehículos apenas avanzaba y para sumar angustia a los viajantes había caído la noche.
Laura iba sentada cómodamente en el lado del acompañante mientras su marido no dejaba de fumar y de protestar por la cantidad de coches que había en tránsito y que demoraban la llegada al hogar.
El hombre estaba de muy mal humor, así que entre insultos cada vez que podía apretaba el acelerador sin miramientos y bajaba a la banquina para rebasar a los vehículos que le antecedían en la fila.
La mujer estaba cansada de escuchar las protestas de su marido, así que para distraerse un rato abrió el diario que hacia unos minutos habían comprado en la última estación de servicio que habían parado.
La sorpresa le hizo dar un corto grito de asombro, cuando leyó en los titulares que éstos anunciaban un grave accidente en esa misma ruta y prácticamente a la misma altura por la que estaban circulando. Esto le llamó poderosamente la atención, así es que sin más preámbulos se dispone a leer el artículo entero, con lo que aumenta su sorpresa y comienza a sentir una especie de horror que le eriza la piel y se apodera de sus músculos paralizándolos.
-¿Qué es diablos esto? ¿Se trata de una broma o qué?- exclama ella entre pasmada, asustada y por sobre todo muy enojada.
En ese momento Gastón había salido al carril contrario para rebasar un enorme camión con acoplado que se ubicaba por delante de él en la fila.
-¿Qué pasa Lau? ¿Qué viste? ¡Parece que hubieras leído tu propio obituario! ¡Je! ¿Qué dice el diario?- preguntó Gastón burlándose de ella con tono irónico e inmediatamente se inclinó a mirar de cerca el artículo, descuidando en volante.
El imprudente conductor alcanzó a ver sus nombres en la lista de muertos justo antes de que al levantar la mirada una intensa luz lo dejara ciego.
No tuvieron tiempo de comprobar que el diario decía la pura verdad. Murieron en el acto.
El señor Gustavo Urquiza, fue quien asistió al reconocimiento de los cuerpos de sus amigos.
-¡Sí… lamentablemente y sin lugar a duda son ellos!-le comentó con absoluta pesadumbre al periodista que lo interrogaba y a pedido del reportero le dio los nombres completos de los difuntos para el artículo que saldría en el diario matutino.
Unas horas más tarde la noticia fue difundida por el cuarto poder: “Una pareja muere victima de un accidente más en las peligrosas rutas argentinas.” rezaban los titulares.


Fin.
Silvia Elena Peralta.

jueves, 21 de mayo de 2009

Romance...

Que tal amigos!!
Hoy para cambiar un poco la temática de los ultimos post les traje un poema para los romanticos. Espero les guste. Les dejo un beso y mis cariños para todos.



Dibújame…


Vísteme el cuerpo de besos...
Y vuelve a desnudarme con ellos.
Rompe los relojes para detener el tiempo
Deja que la noche se deslice tranquila
Y haga puerto en nuestros deseos.
Permite que tus manos me exploren en aleteos
En pleno vuelo, sin prisa...
Bosquéjame en cada sueño.
Pincélame toda en cada caricia...
Dibújame…
Invéntame según tus anhelos.
Dame vida con el soplo de tu aliento
Luego bésame de nuevo…

Fin.
Silvia.

viernes, 8 de mayo de 2009

Por culpa de ese maldito amor

Hola amigos!!! Que tal tanto tiempo?
Debo pedirles disculpas por el prolongado espacio de tiempo que tardé en compartir algo con ustedes, pero puedo asegurarles que es totalmente ajeno a mis ganas y posibilidades. Sepan disculparme. Prometo hacer todo lo posible por que no vuelva a suceder.
Gracias por estar ahí.
Un beso para todos!!!
Silvia.
Por culpa de ese maldito amor.
Por culpa de ese maldito amor a la frágil belleza
Es que ella, la muerte, recorre la noche lóbrega,
Escondiéndose del frenesí sacrílego de la luz.
Busca almas desprevenidas e incautas para seducir.
Me busca a mí, lo sé, pero también te busca a ti…
No te inquietes pues al fin no hay alternativa,
Nadie escapa de su poder de persuasión.
Se comporta como una amante ardiente y perversa
Sádica e inmoral que sólo muestra placer en tu agonía.
Eres su presa y ella te asecha paso a paso
Robándote lentamente los años, la lozanía y la belleza.
Ya verás, te convertirá en un despojo de lo que has sido.
Irá desflorando tu vida, tus anhelos, proyectos y sueños
Y luego los esparcirá rotos sobre la fría tierra
Que cubrirá tu agusanado sepulcro…
O quizás en la oscura humedad de una silenciosa cripta.


Fin.

sábado, 14 de marzo de 2009

Amantes y besos...


Hola gente bonita!!
Hoy les traje un cuento que he escrito hace un tiempito pero quería compartirlo con ustedes, en él presento una visión distinta de la amante perfecta, la más soñada, la más esperada...
Espero que les guste.
Silvia.
El beso de la amante.


Quizás la noche, tal como siempre, pronto llegue a su fin... Aunque todo es incierto... y nada parece real... pero aun a pesar de todo, él sigue allí... ¿Dónde más podría ir...?, si la realidad le grita que no hay salida...
A su alrededor las decrépitas brumas opacan el paisaje, tiznándolo y atestándolo de extrañas formas oscuras y amorfas.
Por un estrecho sendero de piedra, sus pasos van transportándolo quien sabe a dónde, mientras él sólo se deja llevar cabizbajo y entregado. Está cansado y desorientado, va atravesando ese espacio solitario que lo envuelve con su negrura, como si fuera una sucesión de piel sobre piel.
Sus ojos nublados intentan mirar todo sin ver nada. Ahora sí se siente vacío, perdido y abandonado como si fuese un náufrago merodeando entre esas vastas sombras, aquellas que son tan profundas que oscurecen hasta los confines del mismo universo...
¡Su mente está tan confundida!, divaga de aquí para allá con esa extraña tortura de imágenes difusas que le acercan fugazmente un pasado perdido en un presente desértico e inútil. Es como si paseara frente a él un débil eco de esos recuerdos tan queridos y ya lejanos que lo traicionan acercándose un poco, para en seguida alejarse rotos y fracturarse una y otra vez... Lamentablemente aunque mucho se esfuerce es inútil que intente mantenerlos enteros y vivos, se le escapan, se rompen, se pierden...
En su pecho se adormece una tremenda soledad. Es como si ese lugar lo ocupara un pozo, que casi sin darse cuenta, se ha llenado de congoja y de un dolor pútrido que ahora le pesa como un terrible saco de plomo.
Pero a pesar de todo avanza, trata de seguir adelante, aunque se sienta torpe y pesado. Con cada paso va rompiendo los pequeños cristales líquidos que el rocío había desparramado sobre el césped y que ahora empapan sus pies descalzos e insensibles, porque por alguna razón inexplicable para él, no logra sentirlos. En realidad no siente nada, o eso cree... ¡Hasta eso es confuso!.
A decir verdad escucha. Sí, escucha... El sonido del silencio palpitando en la nada es una avalancha ensordecedora que lo golpea por dentro, retumbando en todo su ser sin aviso ni piedad apoderándose de cada resquicio. Hasta lo aturde cada latido de su propio corazón y el pulsar de su sangre navegando cansina por sus venas.
También, siente como unas minúsculas gotitas tibias se pegan... ¿o aparecen de repente en su rostro?... La cuestión es que se unen, se agrandan y se deslizan lentamente cayendo por los surcos de sus arrugas semejando aquellas lágrimas que ya no puede llorar.
Frente a él, entre la espesa pared de oscuridad y niebla mansamente va tomando forma una silueta, como apareciendo del vacío. Avanza tomando cuerpo, solidificándose, mientras se menea suave en un andar ausente... va deteniéndose justo a unos pocos pasos de él. Es entonces cuando la ve con nitidez... tan curvilínea, tan perfecta y pálida, con su rostro de marfil y sus ojos impenetrables. La mujer más hermosa y deseable, tanto como nunca antes sus ojos hayan podido observar. Es tan bella como una diosa, como la misma Venus en su forma terrena. Es ella... la amante perfecta... “su” amante. En este momento es sólo suya y enteramente de él. Ella es su ama y él... hasta será su esclavo.
La vaporosa gasa que cubre el cuerpo de la dama se adhiere a sus senos turgentes y a sus muslos generosos trasluciendo su tersura e incitando hasta a el más desprevenido de los mortales.
De pronto su bella señora murmura su nombre llenando el espacio con esa voz tan dulce e hipnótica que sólo ella posee, como el mismo canto de una sirena. Para los oídos del hombre es un sonido único, tan manso y lejano como si llegara a él desde más allá del horizonte, convocándolo al mejor de los encuentros, ofrendándole placeres inigualables.
El tiempo pasa sin tiempo, acurrucado entre delicias y encantos en los brazos de la diva.
Ella estira su brazo, acercando una mano exquisita de finos dedos hacia su frente. Él entregado a todo, espera con ansias esa caricia tan deseada mientras observa la acción que se le presenta como en cámara lenta. El sólo pensar en el roce de esa piel tan perfecta lo excita sobremanera. Ella lo sabe y se prepara. Sus labios carnosos y sugerentes esbozan una tierna y sensual sonrisa mientras, en un acto de amor sin límites ni fronteras, se posan con delicadeza sobre los labios del embelesado hombre entregándole un beso suave y profundo.
Todo resulta tan maravilloso que es como un estallido de gracia suprema.
Este es el momento exacto en el que todos los misterios del universo son revelados ante él, ante sus velados ojos. Gracias a ella, su última amante, la más dulce y apasionada sabe con extrema certeza que ahora esta solo en este mundo, tal y como cuando llegó a él. Pero eso ya no le interesa, ya nada puede hacerle sentir dolor. Está solo frente al ultimo de los misterios... el de su propia carne .De nada importa el saber que está ciego y postrado en esa fría cama de hospital, aunque hacía rato de que no era conciente de ello, los años y el Alzeimer le habían robado todo lenta y progresivamente.
Nada le afecta... ahora es enteramente feliz, gracias a ella conoce todos los secretos, su pasado y su presente están juntos en un mismo punto exquisito rebosante de placer sin tiempo. Recuperó absolutamente todos los recuerdos, sabe de las verdades, de las mentiras... domina todos los secretos... hasta el de su propia partida... todo en un instante de éxtasis y sólo con ese beso delicioso, ideal... y letal de su ultima amante, la muerte.

Nada de él sobrevive frente a ese sorprendente encuentro único y absolutamente irrepetible... excepto los gusanos que reptan codiciosos y se retuercen entre la tierra removida, olorosa y húmeda de una tumba reciente.

sábado, 28 de febrero de 2009

El fantasma de la soledad.


¿Que tal gente?
¿Alguna vez te has sentido como un fantasma caminando por las calles sin que nadie repare en vos? Te sientes chiquitito, insignificante, perdido… y ves que nadie te ayudará ¿Es como si te hubieras convertido en un indeseable, o peor aún como si realmente no estuvieses allí? ¿Y entonces dónde estás? ¿A cientos de kilómetros? ¿En otro lugar? Pero en el interior sabés que no es un sueño, que pase lo que pase nunca despertarás… Que debes enfrentarte con vos mismo y aceptar que en realidad estas solo…
Cada uno de aquellos que ves al caminar en las calles está solo a su manera. Quienes son o que sienten, a nadie le importa. Realmente todos estamos solos frente a la vida...
y a la muerte...


El desconocido.

Tenía la mirada triste, los ojos inundados de dolor, de un dolor que parecía querer expulsar en cada parpadeo.
La lluvia caía, mojando esa alma perdida en la vorágine grotesca de la tarde.
Era un día melancólico que se reflejaba a través de esa mirada, penetrando en lo profundo de su maltratado corazón.
El viento azotaba golpeándole el rostro con gélidas manos invernales.
Él caminaba sin rumbo fijo, con las ropas empapadas y un frío que le penetraba hasta los huesos, helándole la carne y la existencia. Vagaba desorientado por los caminos casuales y fortuitos, totalmente despojado de identidad y desahuciado de amores. Peregrinaba perdido entre delirios irreales y dolorosos recuerdos en las noches desiertas y amargas. Su morada era la calle, donde el cielo y las estrellas, la ciudad y sus aromas le pertenecían.
Buscó como otros tantos días un rincón seco frente a un local abandonado para guarecerse. Se instaló allí como pudo, con su pesada cruz de soledades y abandono. Desplegó un diario viejo de páginas amarillentas y se tendió a esperar la llegada de la noche, la llegada del descanso.
Tiritaba de frío y de fiebre, le dolía el cuerpo y su boca estaba seca. Cerró los ojos y cientos gritos de agonía y de dolor poblaron su pensamiento atormentándolo con su cruel insistencia. Y aunque cada vez que intentaba invocar ese ansiado alivio le sucedía lo mismo, no lograba evitar el tormento, ni esconderlo, ni disfrazarlo, ni mucho menos acostumbrarse a él. No tenía a quién acudir, ya no había ser en el mundo que se interesara por él, n i que lo recordara. Se sentía un fantasma vagando en la ciudad. Eso es lo que en realidad se había convertido: en un vagabundo.
Una vez más apareció ese incesante desfile de cuerpos mutilados, de rojos manantiales empapando la turba isleña, mientras ese coro de cientos de gemidos atormentadores modulaba una ópera de terror en el interior de su afiebrada mente. ¡Para entonces era tan joven! Ahora confundía el pasado con el presente, y los hechos...
Con un dejo de angustia vio pasar las imágenes de sus padres, tal como si ojeara un álbum de fotos viejas y perdidas en el tiempo. Su noviecita de la adolescencia, sus amigos, todos mezclándose con aquel archivo terrorífico de rostros deformados por la máscara de dolor... Y aquel olor que invadió para siempre, una y otra vez su olfato, olor a sangre... olor a muerte.
Poco a poco se internó en las profundidades de la inconciencia, como entregado, como rendido al sepulcral silencio, a ese reposo perpetuo que regala la muerte. Y ante ese último acto de voluntad, se desvaneció ante el mundo, sin quejas ni reproches, tan sólo feliz de llegar al final de la línea.
En la mañana unos transeúntes encontraron el cuerpo sin vida.
No hubo grandes funerales, ni misas honrando su memoria, sólo un mísero ataúd... y ahora una tumba sin nombre.
Nadie supo ni sabrá jamás que allí yace este héroe anónimo que sobrevivió a una guerra injusta e inútil, que desangró y marcó a fuego la memoria colectiva de nuestra Historia Argentina.

Fin.



martes, 17 de febrero de 2009

De sueños y pesadillas.

Hola mundo!
La literatura se nutre de sueños constantemente, el misterio del nocturno descanso es un campo extremadamente fertil que el escritor sabe aprovechar. Encontramos prueba de ésto en novelas, cuentos y poesías que nos muestran una imagen refinada de los desvaríos oníricos, por eso mientras que las personas sueñan sus sueños ocultos, el mundo todo puede soñar despierto con la musa de la vigilia del escritor.


ATRAPADO DENTRO DE UN SUEÑO.

Es de noche y está solo en su despoblada habitación, sólo el pendular mecánico del reloj rompe el silencio con su tic-tac, reiterándolo hasta el hartazgo. La oscuridad lo aprisiona con sus negras ataduras. Una niebla gris, espesa y fría ocupa cada porción de espacio invadiendo los rincones. Pero más allá, lejos de él, una luz aparece y juega a ser la única salida. Intenta acercarse a ella y se siente flotar mientras el tiempo se toma su tiempo para transcurrir sin prisa. Cuando llega a ella, ve que es un espejo y mira con interés lo que éste contiene, pero el reflejo le muestra otra imagen, una desconocida que no es la suya. Allí, encerrado entre el frágil muro de cristal se encuentra un ser horrible y babeante, con apenas unos hirsutos pelos blancos que se pegan húmedos a su frente. Ese rostro surcado por cientos de arrugas lo observa asombrado con ojos casi blanquecinos, cansados e interrogantes.
Quiso huir pero no pudo, se sintió paralizado. Ese otro ser lo mira, lo estudia quien sabe con qué intenciones y esto lo aterra de una manera casi animal, casi hasta detenerle el corazón.
En un instante la situación cambia, la niebla se disipa como consumiéndose a sí misma.
La verdad se acerca a su mente.
Un estremecimiento lo recorrió por completo y comenzó a temblar de terror.
Se dio cuenta que había estado atrapado por mucho tiempo dentro de un sueño que no era sueño y que los años se le habían escapado como en un soplo, como si el aliento de la irrealidad los haya soplado para siempre de su vida.
Entonces supo penosamente y a ciencia cierta que ese extraño que le mostraba el espejo, apenas era una cáscara agrietada... sólo lo poco que quedaba de él, lo que había dejado el sufrimiento… los restos que quedaron del dolor.
SILVIA.

sábado, 31 de enero de 2009

El reflejo de las penas.



¡Hola gente linda!
¿Como están pasando el verano?
¡Espero que disfruten de este bello cóctel de sol y calor que nos regala la madre naturaleza! Recuerden que el invierno espera por nosotros con su frío y oscuridades para cubrirnos e intentar calarnos hasta los huesos.
Hoy voy a hablar de pasado, de los laberintos extraños del amor y de la mente que recorren una y otra vez los páramos desolados del espíritu, de noches atormentadas por angustiantes visiones…
Aquí va para ustedes sólo una muestra pequeñita y tal vez insignificante del reflejo de las penas…

Memoria.

Reminiscencias lejanas de la memoria
De un encuentro en una noche de niebla...
Era una esquina demasiado cercana
Y tu silueta que avanzaba callada.
Venias otra vez a mi... así...
Simple mago ilusionista del tiempo
Con tu cabello negro como el cielo negro
Con una sonrisa dibujada en el rostro
Y ese andar despreocupado y ligero.
Hoy se acercan a mí los recuerdos...
Del brillo audaz que tus ojos desbordaba,
Del leve temblor que mordía tus labios,
De tus manos y esa flor recién arrancada...
De un beso no dado muriendo en la boca...
Y un te quiero escondido en el silencio.
Y yo ciega de susurros y desahogos
Te deje pasar sin memoria ni tiempo…
Silvia


La noche sin dormir.

Pasó toda la noche sin lograr poder pegar un ojo, tal como le había sucedido la noche anterior y la anterior de la anterior. Intentaba infructuosamente sacar los fantasmas que lo atormentaban de las oscuras cavernas de su mente. Por la mañana encontró la solución. Se descerrajo un tiro y descansó en paz.


Para leer.

Compró un nuevo libro para leer en la cama por las noches antes de dormir. Esa noche se acostó más temprano, abrió el libro y pronto descubrió que el personaje tenía su mismo nombre y era idéntico a él; pero que además éste había comprado un libro para leer en la cama por las noches antes de ir a dormir...

sábado, 17 de enero de 2009

Fin de la trilogía: "El Suicidio"






¡Hola a todo el mundo!
Aquí estoy con lo prometido, el ultimo tramo de la historia de quien llamaré por respeto sólo “el pelado”.
El final.

Un nuevo plan rondaba en su cabeza.
Paso a paso planificó cada mínimo detalle sin descartar variables, pero tratando en lo posible de evitarlas.
Esa mañana se levantó muy temprano y como un artefacto de relojería cumplió con cada pauta y realizó cada acto.
Estaba deprimido, pero a la vez insólitamente eufórico porque cada minuto pasado, cada hecho cumplido lo acercaba a esa meta que tanto perseguía. Miró alrededor, todo estaba preparado: la carta sobre la mesa junto al último vaso de vino vacío, el departamento pulcramente ordenado, la ropa limpia y acomodada sobre el baúl.
Se sintió conforme.
Fue al baño, se lavó la cara, se afeitó, se peinó con gel, luego fue al cuarto y se vistió con su ropa de paseo.
Salió hacia la ruta y una vez allí esperó. Fue paciente, como nunca lo había sido, se sintió como una araña que espera en su tela, salvo que esta vez el sería la presa y el cazador al mismo tiempo.
Necesitaba un camión grande y que circulara a gran velocidad. El destino parecía estar de su lado, el vehículo no tardó en llegar. Era de una empresa láctea de primera marca, la más conocida. ¡Toda una ironía!, pero resultaba justa para él que tenía problemas de alcohol y que por él lo había perdido todo, hasta la dignidad. Así fue que sin dar demasiadas vueltas al asunto se decidió de inmediato y en el último segundo cuando el camión ya no podría frenar se tiró frente a él.
El impacto fue tremendo. El camionero lo vio como en cámara lenta: inevitable, sangriento, desesperante, atroz...
Pero para él fue sólo el ultimo segundo de vida... sacrificado, indoloro... efímero... Tan sólo el final.

Fin.



La muerte reina en su trono de espanto y final…
A sus pies reposan eternamente las almas
De los malditos…débiles mortales
Que apagaron sus propios latidos…
Nadie calmará sus dolientes gemidos
Ni el dolor de su herido corazón…



(En memoria de “ El pelado”. Que descanse en paz...)


sábado, 10 de enero de 2009

La muerte: ¿Liberación o condena?





Hola a todos!!!
¿Cómo Va pasando el verano?
Los seres humanos a veces tenemos las ideas más descabelladas y más tontas. ¿Qué lleva a algunos a despreciar su propia vida? ¿A intentar suicidarse una y otra vez? Quizás ceder a la tentación de la muerte nos libere de una carga extremadamente angustiante y dolorosa, y en nuestra ignorancia nos haga sentir que le ganamos a los problemas, a la vida o hasta a la misma muerte. Entonces ¿Qué es la muerte, liberación o condena? ¿Qué hay más alla? Nadie lo sabe, pero la absoluta verdad es que ante semejante acto los únicos ganadores son los gusanos, que reptando con su daza espantosa nos esperan ávidos de carne bajo esa tierra húmeda de la tumba que nos llevará al olvido.
En el post anterior les dejé un relato breve basado en la realidad, les cuento que la historia no termina allí y que escribí una trilogía basada en la experiencia de la misma persona.

Suicidio II

Esta vez no debía fallar, había pensado otra forma de quitarse la vida.
Consiguió una soga. Trabajó en la confección de un lazo corredizo con un extremo de la misma y pasó el otro extremo por una de las vigas del techo. Colocó prolijamente un banco debajo de su cadalso casero.
Tomó aire profundamente y lo exhaló en un largo suspiro, entonces se sentó a mirar por última vez su obra. Todo parecía listo.
Se acercó a la mesa, vio la botella y cediendo a la tentación por última vez tomó abundante vino. Era del barato, el único que podía pagar, pero se dijo que tomaría como para darse un poco más de valor, hasta que se dio cuenta que había bebido demasiado y ya estaba muy borracho, pero no importaba, seguiría con el plan.
Se subió al banco y deslizó la soga por su cuello. Fue entonces cuando se dio cuenta que no tenia forma de retirar el banco para caer y lograr su cometido.
Cambió el banco por una silla. Esta vez se subió, aunque con algo de dificultad. Así era mejor.
Estaba parado apenas en puntas de pié, pero alcanzó a patear el respaldo la silla.
Todo se precipitó en unos segundos, la soga se tensó sobre su cuello comprimiéndolo de una manera atroz, le faltaba el aire, le dolía la garganta.
La muerte era dolorosa, pero llegaba al fin... Más pronto la cuerda se cortó dejándolo caer como un saco de papas sobre la silla que le golpeó la espalda produciéndole unos horribles moretones y un par de costillas rotas.
Estaba vivo, golpeado, humillado, pero vivo.
Otra vez la muerte lo esquivó, como un torero que esquiva a la bestia, no sin antes dejarle unas marcas para el recuerdo. Pero... quién sabe qué ocurra en la próxima vez...
“¡Porque habrá una próxima vez!” se juró.
Continuará…

sábado, 3 de enero de 2009

Un año nuevo comenzó...

¡Hola a todos!
¡FELIZ AÑO NUEVO!
¿Cómo Pasaron las fiestas?
Espero que bien.
Empezamos un nuevo año con muchas expectativas, con proyectos, con muchas ganas de salir adelante y de dejar atrás las complicaciones del 2008. Espero y deseo de corazón que todos (me incluyo) aprovechen el verano, las vacaciones y el hermoso sol para cargar las pilas que el invierno agotó y disfruten de un rato con la familia y los amigos que nos quieren de verdad.
Acá les dejo un relato que según me contaron le pasó a un amigo de un conocido (no se rían, es como los dibujos que pasaban con Jhonny Bravo pero de verdad). Me lo contaron el día de navidad y lo transformé en un cuento breve. Es la primera parte, próximamente les posteo la continuación en otro cuento.

Suicidio I

Está cansado de vivir, hastiado de esa vida triste y gris, así que después de mucho pensar decide quitársela de una manera tranquila.
Toma el colchón y tapa la puerta de su departamento de un ambiente. Cierra la única ventana y la tapona con trapos. Prende el gas y se acuesta a dormir. Se entrega a los brazos de Morfeo y de la muerte tan manso como un cordero y hasta diría que feliz, tanto como hace tiempo que no lo era.
Un sonido penetrante lo arrastra desde el rincón más oscuro de ese otro mundo donde se encontraba dormido. Un sonido conocido, cotidiano y tan cruel como una sentencia injustificada. Era el reloj que sonaba con su alarma marcando la hora de ir a trabajar.
La noche había transcurrido y la muerte se negó rotundamente a llevarlo.
Apagó el gas, se vistió, quitó los trapos de la ventana, sacó el colchón de la puerta y salió hacia su trabajo. El sol le hizo doler los ojos con su resplandor de vida. Una lágrima traidora se escapó de la comisura de su ojo derecho, corrió rauda por su mejilla y se perdió en caída libre hacia la vereda, suicidándose en una ciudad que recién despertaba.
Fin... por ahora...

Un poco de humor no nos viene nada mal para comenzar el año: